Angelina Gisel Sánchez tenía 14 años y se quitó la vida en su casa de la ciudad de Malabrigo, sobre calle Lavalle al 635. El caso fue reportado a las 20:30 horas del lunes 4 de mayo de 2026.
Al advertir la situación, familiares trasladaron a la menor al centro de salud local donde se confirmó su fallecimiento.
El fiscal de turno ordenó la entrega del cuerpo a la familia para su despedida.
Angelina era hija de Horacio Fabián Sánchez y Sonia Gisela Alegre. Hermano: Yamil Sánchez. Cuñada: Robertina.
El velatorio se dispuso en la sala 2 de la Cooperativa de Malabrigo; y el sepelio será este martes 5 de mayo, a las 17 h, en el Cementerio de Malabrigo.
Para prevenir, hablemos de suicidio
En el 2021 se reglamentó en nuestro país la Ley Nacional de Prevención del Suicidio (Nro. 27130), cuyos principales puntos son: establecer la reglamentación de la atención a personas en riesgo de suicidio y la asistencia a las familias, la capacitación profesional en la detección y atención y el abordaje coordinado, interdisciplinario e interinstitucional de la problemática de suicidio. Según estadísticas del Ministerio de Salud de la Nación, en nuestro país hay 1 suicidio cada 3 horas.
El suicidio es un problema de salud pública que requiere un abordaje comunitario y responsable, y para esto es importante tener información al respecto:La persona que se suicida no desea morir. La persona que tiene ideas suicidas está transitando una situación de ambivalencia en su vida, es decir, desearía morir si su vida continúa de la misma manera, pero desearía vivir si se produjeran cambios significativos en ella.
Se cree que el que dice o amenaza con quitarse la vida, no lo hace, sin embargo, la mayoría de las personas que se suicidan, hicieron saber el propósito de acabar con su vida. Toda persona antes de cometer un intento de suicidio evidencia una serie de señales que, de ser detectada a tiempo, puede ayudar a evitarlo. El suicidio no ocurre sólo por impulso.
El suicidio o intento de suicidio puede ocurrir durante un proceso depresivo o no. No hay una relación directa entre el sufrimiento que padece quien desea terminar con su vida y los padecimientos o enfermedades mentales.
Hablar con una persona sobre sus intenciones de matarse no incrementa la posibilidad de cometer suicidio. Dialogar sobre el tema reduce la posibilidad de cometerlo y puede ser una oportunidad para ayudar a quien está padeciendo.
Suele afirmarse que los niños no se suicidan. Sin embargo, una vez que un niño adquiere el concepto de muerte, puede cometer suicidio.
La tendencia al suicidio no es hereditaria. Lo que sí puede trasmitirse por medio de la educación, es la visión sobre el suicidio como una forma de solución a los problemas.
Para poder prevenirlo es importante:
El reconocimiento de signos de alerta como ser el aislamiento, persistencia de ideas negativas, dificultades para comer, dormir y trabajar, llanto inconsolable y/o repentinos cambios de conducta.
Mostrar interés y apoyo.
Respetar las diferentes expresiones de sentimientos.
Estar alertas es una forma de acompañar y propiciar el diálogo, es compartir un momento. Tener información nos permite poder prevenir y acompañar de maneras más cuidadas.
Si detectas alguna situación de riesgo en alguna persona que conoces, es importante poder consultar a algún profesional que pueda orientar. El Ministerio de Salud de la Nación tiene una línea telefónica nacional y gratuita.
Si vos o alguien que conoces está atravesando algún problema de salud mental, no dudes en comunicarte al
0800 999 0091,
las 24 horas del día, los 365 días del año.
Cada 40 segundos, una persona se suicida en el mundo . Y de eso hay que hablar, para prevenirlo.
La médica psiquiátrica Amanda Oberti indicó que «una persona se suicida cada 40 segundos en el mundo», lo que coloca al suicidio como un problema de gran magnitud.
Refirió a las señales de alerta que pueden indicar un riesgo de suicidio y dio algunas estrategias de prevención, como la necesidad de fomentar habilidades sociales y emocionales, como una forma de prevenir el suicidio. «Estar rodeado de una red de apoyo y tener un sentido de propósito, son factores protectores significativos», enseñó.
El sufrimiento humano puede ser aliviado a través del diálogo y la búsqueda de ayuda adecuada.
Las señales de alerta que pueden indicar que una persona está pensando en el suicidio incluyen:
Expresión de desesperanza: La persona puede expresar que nada tiene sentido, que no sabe para qué está en el mundo, o que siente que su vida carece de propósito.
Aislamiento: Un cambio notable en el comportamiento, como el aislamiento de amigos y familiares, puede ser un indicador de angustia. La falta de interacción social y el deseo de estar solo son señales preocupantes.
Regalos o planificación de despedidas: Comportamientos como regalar pertenencias o planificar cómo manejarán su ausencia pueden ser muy serios. Esto puede indicar que la persona está considerando el suicidio.
Intención clara: Si la persona empieza a hablar sobre cómo lo haría, como mencionar métodos específicos, este es un signo de riesgo alto.
Hablar sobre la muerte: Comentarios como «me quiero morir» o «cualquiera podría morirse» deben tomarse en serio. A menudo, las personas que están pensando en suicidarse sí mencionan sus pensamientos, aunque de manera indirecta.
Cambios en el estado de ánimo: Sustanciales cambios de humor, como una depresión profunda, puede ser un signo de alerta. Algunos pueden pasar de estar tristes a actitudes más calmadas, lo que puede ser engañoso.
Estas señales deben tomarse con seriedad y es fundamental hablar con la persona y buscar ayuda profesional. La prevención y el apoyo emocional son claves en estas situaciones
EL IMPACTO DE LAS REDES SOCIALES
Según la doctora Amanda Oberti, las redes sociales juegan un papel significativo en la salud mental, influyendo negativamente en su autoestima y bienestar emocional. Especialmente en la adolescencia, donde la autoestima aún está en desarrollo, la dependencia de la aprobación social a través de «me gusta» y la popularidad en las redes puede llevar a que los jóvenes sientan que no existen si no son reconocidos en ese espacio virtual. Esto es especialmente peligroso, ya que la adolescencia es un período crítico de formación de identidad y autovaloración.
Oberti también señaló que las redes sociales amplifican el riesgo de bullying, que ya existía antes, pero ahora se lleva a cabo de manera más anónima y distante, haciendo que los comentarios negativos impacten más profundamente en la psique de los adolescentes. Además, el hecho de que ellos construyen su mundo social en gran parte a través de estas plataformas puede llevar a sentimientos de soledad y depresión, incluso cuando están rodeados de personas on-line.
Por lo tanto, ella aboga por un uso moderado de las redes sociales y una introducción gradual, enfatizando la necesidad de que los padres y la comunidad en general sean conscientes de estos peligros y trabajen juntos para apoyar a los adolescentes
RECOMENDACIONES
La doctora Amanda Oberti ofrece varias recomendaciones para acompañar a personas que atraviesan depresión o pensamientos suicidas. Aquí están las más destacadas:
Escucha Activa: Es crucial escuchar sin emitir juicios. Al permitir que la persona exprese sus sentimientos sin ser juzgada, se reduce su carga emocional.
Preguntar Directamente: No hay que tener miedo de preguntar sobre sus pensamientos de suicidio. Hablar abiertamente de estos sentimientos puede ser un alivio para la persona y no incentiva el suicidio.
Señales de Alerta: Estar atento a cambios como el aislamiento, regalos de pertenencias personales, o declaraciones sobre la falta de sentido en la vida. Estos pueden ser indicativos de que la persona está en peligro.
Fomentar la Búsqueda de Ayuda: Ayudar a la persona a buscar apoyo profesional es fundamental. Esto puede incluir psicoterapia o ayuda psiquiátrica, dependiendo de la gravedad de su situación.
Crear un Entorno de Apoyo: Rodearse de un entorno que proporcione amor y contención, como familia o amistades, puede ser un factor protector significativo.
Promover Habilidades Sociales: Ayudar a las personas a desarrollar habilidades sociales y emocionales puede prevenir el suicidio al fortalecer su autoestima y capacidad para manejar situaciones difíciles.
Estas recomendaciones se centran en crear un espacio seguro y de apoyo donde la persona pueda compartir sus luchas y recibir la ayuda necesaria.
La conversación que aquí te invitamos a escuchar, no solo busca sensibilizar sobre el suicidio, sino también alentar a la audiencia a no minimizar el dolor ajeno y fomentar un ambiente donde las personas puedan hablar abiertamente sobre sus luchas.
Oberti invita a la comunidad a involucrarse y ayudar a aquellos que puedan estar sufriendo, recordando que «las pequeñas acciones pueden marcar una gran diferencia».
Buscamos inspirar una conversación continua y el apoyo a aquellos que enfrentan desafíos en su salud mental. ¡Tenemos que hablar! El silencio no siempre es salud.
Si estás preocupado por alguien, o necesitás acompañamiento, pedí ayuda a un amigo, a tu familia, en el centro de salud más cercano, en el hospital, en la escuela, en el templo religioso, o donde sea posible.Si vos o alguien que conoces está atravesando algún problema de salud mental, no dudes en comunicarte al
0800 999 0091, las 24 horas del día, los 365 días del año.
fuente Reconquistahoy











