CASO MANUEL DIAZ

FISCALIA Y QUERELLA PIDIERON 30 AÑOS DE PRISION EFECTIVA MIENTRAS LA DEFENSA DIJO QUE EL HECHO NUNCA EXISTIO Y PIDIO LA ABSOLUCIÓN.

Una larga jornada de audiencias llevaron los alegatos que comenzaron pasadas las 9 de la mañana y terminaron a las 16 y 15.

El fiscal, Dr. Leandro Benegas se apoyó en el relato pormenorizado de los hechos y los informes periciales que aportaron datos precisos e irrefutables para la causa.

Según Benegas, “la prueba de la cámara Gessell sirvió para corroborar la relación incestuosa de Manuel Díaz con su hija en guarda, con evidencias que pudieron ser comprobadas en los distintos procedimientos ordenados en base a los dichos de la víctima, complementados con los informes médicos y sicológicos”.

También se pudo comprobar que incurrió en desobediencia judicial por cuanto, se le concedió la libertad bajo condición de no tener ninguna relación directa ni epistolar con Gisela, cosa que no cumplió por cuanto se comunicó por facebook y la interceptó en la vía públicas para violarla de nuevo, la noche de San Juan.

“Díaz dominaba todo y la controlaba en extremo al nivel de que, a los 9 años, Gisela consideraba como algo natural el sexo oral para obtener el permiso para ver dibujitos en la televisión”, dijo el fiscal en uno de los tramos más aberrantes de una exposición que llevó una hora y media.

Todos los hechos fueron cometidos con dolo por cuanto “Díaz, por trayectoria y experiencia, sabía claramente lo que hacía”.

Por su parte el abogado querellante Dr. Nicolás Vera, evitó redundar en detalles escabrosos y apuntó a las contradicciones de los testigos aportados por la defensa que “evidentemente han vendió a mentir”.

Calificó a Díaz como “una persona perversa, manipuladora que se creyó impune, con una soberbia que es un verdadero insulto a este tribunal”.

Si no fue él, porqué no se preocupó en averiguar quién violó a su hija…, dijo Vera, quien concluyó con una referencia a los propios jueces al expresar que “en ustedes está la decisión de volver a confiar en una justicia que trate a todos por igual”.

Coincidió con la fiscalía en cuanto pidió una pena de 30 años de prisión efectiva para el imputado.

Por su parte, el defensor Dr. Sergio Olivera, durante más de dos horas  apuntó a la propia víctima, a quien consideró como una “paciente con ideas paranoicas y quien delira se siente sometida”.

Puso en duda los informes sicológicos, cuestionó las pericias y arremetió contra los profesionales que la llevaron a cabo, como así también sembró dudas en la cadena de custodia de los elementos secuestrados, básicamente la ropa de Gisela que aportó el ADN de su padre, la noche de la violación vaginal y anal.

“Los testigos no son creíbles y Gisela dijo cosas que no cierran”. “Lo cierto es que Gisela quería irse de la casa con su novio por eso inventó este relato”, dijo Olivera.

“Los hechos no existieron y todo es una mentira, por eso le cabe la absolución a mi defendido”, concluyó.

Algunas expresiones del defensor fueron respondidas por el fiscal y la querella por cuanto la consideraron “peligrosas y temerarias”:

Seguidamente, se pasó a cuarto intermedio hasta el viernes a las 10, en que el tribunal integrado por los jueces Mauricio Martelossi (presidente); Claudia Bressán y el abogado de la matrícula Leandro Díaz, dará a conocer su veredicto.

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